Inseparable

intantil-maltrato-

Miguel a sus 11 años llega al cole muy serio. A mitad de la clase el niño comienza a llorar delante de sus compañeros, todos asombrados no saben cómo actuar, la profesora se acerca, pero Miguel no para de llorar, le intenta calmar, pero no hay forma, Miguel comienza a tener una crisis tremenda. Se lo llevan al despacho de los profes. Miguel empeora, el llanto se convierte en una especie crisis de ansiedad; tiembla, le cuesta respirar… Interviene la psicóloga.

En todo el proceso no hay manera de que el niño cuente una sola palabra de lo que le pasa.

Aun así consiguen calmar al niño. Llaman a la madre, que se presenta en el cole para recogerle.

La madre llega con la cara marcada. Y los profes comienzan a entender que ha habido violencia de género en casa.

Es curioso, porque ningún niño que haya sido agredido físicamente por su padre le había dado una crisis tan enorme en el cole. La crisis de Miguel ha superado a todas.

Porque la violencia de género hacia la madre es muchísima más dura que si la agresión fuese directa hacia el niño.

Quien maltrata a la madre, maltrata al hijo o hija. Va unido. Es inseparable.

Ánimo Juana.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s